Blogia
EL RINCÓN DE MIS PENSAMIENTOS

General

NO OLVIDES AQUEL TIEMPO QUE COMPARTIMOS

Poco a poco nos fuimos distanciando, creo que todo ocurrió cuando decidiste ir a vivir unas calles más abajo del lugar donde solíamos quedar. Parecía poca la distancia, y en cambio se fue convirtiendo progresivamente en aquella que nos separaría. Ya no quedábamos para esas pequeñas cosas, como ir a comprar el pan, para acercarnos a esa pequeña tienda de la calle de en frente,…, y tal vez fuera una tontería, porque eran tan sólo unos metros o quizás unos pocos más, porque entre medias, se interpusieron la pereza de coger el teléfono, la apatía por salir de casa y el tiempo, porque…que duro se hace salir a la calle en invierno.

 

Y así fuimos estableciendo barreras, calendarios de clases y de trabajos, días que venían mal y otros que aunque se pudiera ninguna se decidía a realizar una llamada. Además íbamos llamando a otras personas que estaban allí, otras personas que habían ido rellenando los huecos que un día dejamos que completarán.

 

Hoy nos hemos vuelto a ver. Parecía como si te hubiera visto ayer, pero a la vez, a la hora de hablar contigo me di cuenta de que había perdido muchos capítulos de tu vida. Yo intente hacerte un resumen breve de todo aquello que me había pasado, y es curioso, porque en tan solo cinco minutos le puse punto y final a mi relato. Aunque sabia que dejaba atrás historias, pero por ser tontas o poco significantes no te las conté. No es que no quisiera, pero me parecía mal gastar el tiempo que compartía contigo, ese tiempo escaso que nos dedicábamos. Me apetecía formar nuevas historias a tu lado, tener anécdotas nuevas que contar, pero no me di cuenta que ese tiempo parecía que había pasado. Teníamos dificultad para disfrutar de la compañía de la otra, pues  la confianza, esa de llamar a cualquier hora parecía que se había agotado, y esta era solo una tarde que le dedicas a una vieja amiga, para decir que todavía seguías manteniendo el contacto, aunque este se redujera a una pequeña recensión sobre el último año de tu vida.

 

Ya ves, en estos momentos puedo decir que te echo de menos, que me niego a creer que con la edad esto es lo que va a ocurriendo, que es el transcurso normal de la vida, porque no te quiero perder, aunque tampoco se como recuperarte.

AVISAME CUANDO SEPTIEMBRE TERMINE

Hay una canción que dice “avísame cuando septiembre termine” y en el mío creo que alguien ha tocado la campana que marca el final de un verano, que aunque haya parecido corto ha estado formado por sus tres mesecitos de descanso.

Y ahora vuelta a empezar, con su octubre de siempre, sus clases, la gran duda de que tiempo hace hoy…es curioso, porque nunca sabrás que tiempo hace en este mes, te asomaras a la ventana o a la terraza de tu piso y solo divisaras a gente, pero cada una parece que tiene un termómetro distinto, algunos van de verano, otros de pleno invierno, y otros no se sabe muy bien de donde han salido. Así pues, te decides a coger de todo, que si la camiseta de tirantes por si hace calor, una camiseta de manga larga por si vas por la sombra y parece que hace fresco, una chaqueta finita por si el frío te pilla al salir a altas horas de tu lugar de trabajo, y un paraguas por si esas nubes que van apareciendo en el cielo deciden descargar sin previo aviso toda esa lluvia que lo único que hace es caer de golpe en cinco minutos para mas tarde parar y dejarte con los pantalones mojados hasta las rodillas. Y es que así es octubre, inesperado.

Podría decirse que esta época esta en medio, como dice mi abuela:”no es ni chicha ni limona”, pero es necesaria para comenzar de nuevo toda la rutina que nos encierra el invierno. Por tanto, espero volver a veros a todos por aquí, escribir y escribir…

VALE MÁS UNA IMAGEN QUE MIL PALABRAS

VALE MÁS UNA IMAGEN QUE MIL PALABRAS

REFLEXIONES DE UN SUFRIDO ESTUDIANTE

REFLEXIONES DE UN SUFRIDO ESTUDIANTE

No soy muy dada a hacer estas cosas, de copiar y pegar, pero dado que cuenta muchas de las cosas que estoy sintiendo me he visto obligada a ponerlo, además así parece que aunque estoy en épocas de examenes no he dejado abandonado mi blog, jajaja. (Por cierto, la foto es de mi universidad, de donde estoy cada día, y aunque pueda parecerlo, no, no es una carcel)

Fases del estudio


Fase 1: El comienzo
Uno de los momentos más duros para los estudiantes es aquel en el que tenemos que sentarnos ante los apuntes.

Llegados a esta difícil situación nos planteamos dos opciones:
 -Opción a - A echarle huevos! Hoy voy a estudiar como un cabrón!
(Buen comienzo, lástima que hacerlo no sea tan fácil como decirlo)
-Opción b - Uhmmm... si total para lo que queda de tarde, entre que me pongo y tal no hago nada.

¡Lo dicho! Hoy ya no hago nada, pero mañana me pongo a saco.
Fijo!

(Opción bastante frecuente)


Fase 2: Concentración
Una vez que estamos dispuestos a estudiar, una mínima concentración es imprescindible. Esta concentración es inversamente proporcional a lo coñazo que sea la asignatura. Encontraremos
grandes dificultades.
Sentidos como el oído se agudizan extraordinariamente, permitiendo oír la tele del vecino, o detectar un mosquito que sobrevuela la habitación, acontecimientos que indudablemente tienen mucho más interés que nuestros apuntes.

Fase 3: Examinación de los apuntes
Cuando comenzamos a estudiar, lo primero de todo comprobamos la calidad de los apuntes. De este modo, a última hora nos damos cuenta que  nos faltan la mitad de los días, o que el dueño de los apuntes que hemos fotocopiado tiene la curiosa manía de apurar los folios por abajo y los lados, de tal forma que en tus fotocopias no aparecen multitud de datos y resultados, o se ven borrosos, con lo cual desarrollas una nueva actividad: la criptografía.


Fase 4: Desesperación
Cuando tras media hora resolviendo un problema, compruebas que tu solución está lejos de coincidir con la de los apuntes, la desesperación es la consecuencia más frecuente.
Puede deberse a dos factores:
-a) Te has equivocado (muy probable). A repetir el problema.
-b) El que se ha equivocado es el profesor (suele pasar también).
Procedimiento a seguir: Te cagas en su puta madre.
La desesperación persiste, pues nunca sabes si se ha equivocado realmente, y  es así, si tu solución es la correcta.


Fase 5: Evasión de responsabilidades
Frases más frecuentes:
-¿Quién coño me mandó a mí estudiar esta mierda de carrera?
-Si es que con esta mierda de apuntes que tengo es imposible estudiar.
-No me presento.

 

Fase 6: Examen de conciencia y arrepentimiento  
Cuando estás realmente sufriendo por tener que estudiar en verano o por tenerte que estudiar a última hora enormes tochos de apuntes, recuerdas todos aquellos ratos que estuviste vagueandotranquilamente. Frases más comunes:
-Si es que soy gilipollas...
-Siempre me pasa igual.
-Me cago en mi yo del pasado.


Fase 7: Incursiones filosóficas y metafísicas                    
Con el pasar de las horas uno tiende a sacar la parte más reflexiva de nuestro ser, que en muchos casos denota
graves alteraciones del estado psíquico. Pensamientos comunes:
-"¿Por qué en la vida tenemos que sufrir así?"
-"¿De dónde viene, "por hache o por be"?"
-"¿Por qué apretamos más fuerte los botones del mando a distancia cuando éste tiene pocas pilas?..."                    

-"Me gustaría reencarnarme en un perro...vaya vidorra..."


Fase 8: Evasión de la realidad
uno sueña con estar a 1.000 kilómetros de distancia, si es posible en otra época, y si es en otro planeta mejor, lo que denota las graves consecuencias que conlleva para el cerebro el estudio.

Fase 9: Abandono
Y llega el momento del abandono. Los implacables enemigos
del estudiante (sueño, aburrimiento, hambre...) han
hecho mella en este y decide no continuar.

El abandono se produce en cuatro etapas:
1 - Declaración de principios: "Estoy hasta los mismos huevos..."
2 - Planteamiento de excusas: "Ya está bien por hoy...
Si total, una hora más que estudie hoy no me va a hacer aprobar"
3 - Evaluación de rendimiento: "De los 2 temas que tenía pensado estudiarme esta tarde me he estudiado medio"
4 - Fijación de metas: "Bah, mañana me levanto antes y estudio más tiempo."

¡¡¡CRUCERO POR EL CARIBE, NO ME LO PUEDO CREER!!!

Hoy, tan solo escribo para expresar que... ¡¡¡¡ME VOY A UN CRUCERO POR EL CARIBE!!!   ¡¡¡ A VER MEXICO, MIAMI, JAMAICA!!! en agosto , asi que, no me busqueis en Torrejón, ni en Alcalá, ni en Xeraco, porque estaré fuera de España, me voy y ademas al ¡¡¡BARCO MAS GRANDE DEL MUNDO!!!!

Y ahora me toca volver al mundo real, a los examenes, pero...¿Cómo concentrarse? creo que no podre, ya me veo patinando sobre hielo en el barco, jugando al golf en el barco, tomando el sol, haciendo excursiones,..., no veis , se me va la cabeza otra vez con el viaje, ¡CONCENTRACIÓN! me digo a mi misma pero es dificil cuando la cabeza ya ha cogido las maletas y esta viajando por el mundo...

La pagina de mi barco es: http://www.crucero10.com/carnival_liberty.html

HOLA

Es difícil saber cuando algo se ha acabado, aunque creo que es más difícil asimilar que ha pasado. Que todo comienza en un nuevo párrafo, en un punto y aparte,  y no final porque nos toca volver a echar los dados y avanzar por las casillas que van dando paso a nuestra vida.

 

Pero a pesar de decir adiós, a pesar de dejar algunas lagrimas en esta transición,  me alegra el poder seguir hacia delante, el vivir. Creo que a veces es necesario estar triste para valorar los días felices, creo que es necesario sentirse sola para darte cuenta de que estas rodeada de gente y creo que es vital decir adiós para volver a poner una sonrisa, agitar la mano y decir hola.

 

Creo que todo lo que nos pasa es esencial para ser nosotros mismos, y creo que todas las personas que en algún momento se introducen en nuestras vidas influyen en nuestro devenir por la vida, aunque algunas salen tan rápido como se introdujeron. Así pues, desde aquí decir a todos: gracias, porque me hacéis ver cosas distintas, porque me enseñáis distintas perspectivas y porque, en realidad, no sería nada sin vosotros/as.

(Tan solo, decir desde aqui, que debido al mes en el que nos encontramos estoy falta de tiempo, de ganas, de inspiración, de velocidad, de tranquilidad, etc. por ello, mis escritos se basan en la universidad y en pequeñas paranoias que de vez en cuando escribo sin pensar, pero supongo que me perdonareis por pasar el tiempo sin pensar, tan solo, escribiendo lo primero que viene a mi cabeza)

SALIDAS

SALIDAS

Me fui a dar una vuelta, creo que el estar aquí tanto tiempo seguido me incomodaba. Tenía millones de cosas que hacer, y en cambio no me apetecía hacer ninguna, por ello, sentía que esa angustia no iba a acabar nunca como no saliera de entre aquellas cuatro paredes. Así que no lo pensé, cogí el bolso, me hice una coleta para disimular los pelos típicos que se quedan después de estar remoloneando en el sofá, y abrí la puerta sin más.

 

Cuando salí a la calle, me vino a la mente la pregunta que siempre se me ocurre cuando una mañana, donde todo el mundo tendría que estar trabajando, va andando por la calle sin nada que hacer, como si estuvieran paseando, por lo tanto me planteo: ¿A toda esta gente le pasa lo mismo que a mi? Supongo que si, y si no es que son ricos y no necesitan trabajar, o tal vez, ayer les toco la lotería, o a lo mejor hoy tenían el día libre porque les tocaba ir a un médico ficticio… no sé. Pero me gustaría ser como ellos, aunque tal vez, ellos al verme a mí, piensan que les gustaría ser como yo. Aunque no creo, porque  por mi aspecto se veía que estaba desesperada.

 

Caminé hacia ningún lugar, no me importaba nada, solo me iba fijando en los pequeños detalles: un pájaro, las cosas que podía ver en el suelo, los andares de la gente, los escaparates, las señales de tráfico,…, es decir, en todas esas cosas que no me fijo muchas veces porque no tengo, simplemente, tiempo para mirar.

 

Y por fin, andando, llegué a la que creía que era mi única escapatoria, la estación de trenes. Pregunté cual era el primero que salía de allí, y no me importó el destino. Compré el billete, una bolsa de patatas para matar el gusanillo y esperé en el andén hasta que llegara.

 

¿El final de mi historia? Ni un solo tren, aunque te lleve lo más lejos posible, puede separarnos de lo que somos y de lo que sentimos, a no ser que nunca regresemos.

EN BLANCO

Creí haber encontrado el lugar perfecto para resguardarme de la tormenta. Pero me equivoqué al encontrar en el techo pequeñas goteras que me iban reduciendo el espacio a un mínimo cuadradito, donde solo podía estar de pie, con los brazos muy pegados al cuerpo. Ese era mi espacio disponible, allí tenía que distribuir mis pensamientos y mis emociones, que interactuaban de una forma reciproca sin importarles nada de lo que había a su alrededor.

 La ventana estaba cerrada al igual que la puerta, pero eso no me impedía ver, pues a parte de que mis ojos se iban acostumbrando a la oscuridad, las maderas no estaban todo lo bien encajadas que deberían, dejando entre ellas pequeñas rendijas por las que la luz de la luna pasaba sin cortarse.

Me concentré en mi cuerpo, en mi postura, en la posición de mis brazos, e intenté dejar la mente en blanco (creo que no se consigue muchas veces, exceptuando el momento en que se llega al orgasmo, ya que mente y cuerpo siguen caminos diferentes) esa vez tampoco lo conseguí  pues me aterrorizaba la idea de pasar allí la noche completamente sola, sola conmigo misma y mis pensamientos, ya que en aquellos instantes hubiera preferido cualquier cosa menos pensar en mí.