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EL RINCÓN DE MIS PENSAMIENTOS

SALIDAS

SALIDAS

Me fui a dar una vuelta, creo que el estar aquí tanto tiempo seguido me incomodaba. Tenía millones de cosas que hacer, y en cambio no me apetecía hacer ninguna, por ello, sentía que esa angustia no iba a acabar nunca como no saliera de entre aquellas cuatro paredes. Así que no lo pensé, cogí el bolso, me hice una coleta para disimular los pelos típicos que se quedan después de estar remoloneando en el sofá, y abrí la puerta sin más.

 

Cuando salí a la calle, me vino a la mente la pregunta que siempre se me ocurre cuando una mañana, donde todo el mundo tendría que estar trabajando, va andando por la calle sin nada que hacer, como si estuvieran paseando, por lo tanto me planteo: ¿A toda esta gente le pasa lo mismo que a mi? Supongo que si, y si no es que son ricos y no necesitan trabajar, o tal vez, ayer les toco la lotería, o a lo mejor hoy tenían el día libre porque les tocaba ir a un médico ficticio… no sé. Pero me gustaría ser como ellos, aunque tal vez, ellos al verme a mí, piensan que les gustaría ser como yo. Aunque no creo, porque  por mi aspecto se veía que estaba desesperada.

 

Caminé hacia ningún lugar, no me importaba nada, solo me iba fijando en los pequeños detalles: un pájaro, las cosas que podía ver en el suelo, los andares de la gente, los escaparates, las señales de tráfico,…, es decir, en todas esas cosas que no me fijo muchas veces porque no tengo, simplemente, tiempo para mirar.

 

Y por fin, andando, llegué a la que creía que era mi única escapatoria, la estación de trenes. Pregunté cual era el primero que salía de allí, y no me importó el destino. Compré el billete, una bolsa de patatas para matar el gusanillo y esperé en el andén hasta que llegara.

 

¿El final de mi historia? Ni un solo tren, aunque te lleve lo más lejos posible, puede separarnos de lo que somos y de lo que sentimos, a no ser que nunca regresemos.

¿EVALUACIÓN SIMPLEMENTE, O EVALUACIÓN PROCESUAL?

¿EVALUACIÓN SIMPLEMENTE, O EVALUACIÓN PROCESUAL?

En el campo educativo, se utiliza el término de evaluación para referirse a una acción que aprecia el aprendizaje de los alumnos y cualquier manifestación o condición educativa. Además de utilizarse como una comprobación respecto a la descripción actual (en la que se tiene en cuenta el contexto, la metodología, los objetivos, etc.) y una constataciones de la utilidad o inutilidad de los procesos que intervienen para obtener unos resultados.

Es decir, para comprobar la utilidad de los procesos que vamos llevando a cabo deberemos utilizar una evaluación continua, o como se dice en la metáfora de la navegación:” El proceso de evaluación es como navegar. Antes de zarpar preparas el barco (evaluación inicial), luego partes y durante la travesía en mar abierto, debes estar atento a las tormentas o dificultades (evaluación formativa) para poder llegar al puerto de destino (evaluación final).” Y es que son tres fases indispensables para comprobar que los alumnos están construyendo los conocimientos adecuadamente, ya que partimos de una evaluación donde se tienen en cuenta los conocimientos previos del alumno, seguimos con una evaluación más continua, donde veremos el progreso, como avanzan, si se necesita redirigir el aprendizaje,…, es decir, estaremos abiertos a los cambios, y nos servirá para ir reconduciendo el proceso de enseñanza- aprendizaje, creo que esta es obligatoria, pues nos ayuda a ser flexibles y a adaptarnos a los inconvenientes que puedan surgir a lo largo de nuestro camino. Y por último, nos encontramos con la evaluación final, que si se ha realizado bien la anterior, pienso que será una forma de terminar todo el ciclo, abriendo de nuevo problemas que hay que estudiar, de los que se deben partir para volver a formular unos objetivos y dar comienzo a todo el proceso.

                   De esta forma nos moveremos en espirales, ya que una evaluación final estará dada de la mano de una evaluación inicial.  Por ello, estoy en contra con una parte de la metáfora de la cámara de fotos: “Una evaluación que no evalúe el proceso, sería como tomar una sola fotografía, se pierde información, como la que se obtiene del contexto. Una evaluación procesual se correspondería mejor con una filmación en video, que recoge todo el proceso, de principio a fin”. Pues no hay un principio y un fin claramente establecidos, sino que todo es un continuo, y creo que hablar de inicial o final, o de la separación de las partes es romper el hilo conductor que las une. Por tanto yo diría que tal vez solo exista una evaluación del proceso y que esta a su vez se encarga de valorar distintas etapas (inicial, procesual y final), tal vez, piense el lector, que entonces con lo que acabo de exponer, qué diferencia existe entre lo que se expone desde la teoría y mi pensamiento, pues bien, lo que se expone desde las metáforas que leemos es que la evaluación consta de tres etapas, de las cuales cada una recibe un nombre, pero una de ellas es la evaluación del proceso, que para mí, englobaría tanto la inicial como la final, no sería la que va en el medio porque le toca, si no que abarcaría todo el conjunto en si mismo. Por ello me parece que el término evaluación debería contemplar la palabra “procesual”, para evitar pequeñas dudas o errores, porque me parece que evolución por si sola, muchos la confunden con final de un proceso, y no se dan cuenta que en la construcción del aprendizaje se establecen varios procesos, y hay que evaluarlos progresivamente. 

                 Para que esta evaluación tenga valor, y nos sea útil, debe estar orientada a valorar ciertos aspectos de nuestra práctica, como los materiales que hemos utilizado, los recursos, si la metodología ha sido la adecuada, cómo ha sido la metodología, si se han cumplido los objetivos que nos proponíamos, en definitiva pienso que la evaluación  es valorar todo lo que  habíamos programado en un principio, y hago referencia a la metáfora del mapa del tesoro que dice: El proceso de evaluación es como encontrar un tesoro. Debe planificarse, se debe secuenciar y estructurar en cuanto a objetivos, temporalización, instrumentos y métodos, en cuanto a qué, cómo y cuándo evaluar, pues teniendo un mapa, conseguiremos llegar con éxito hasta el tesoro, conseguiremos realizar una evaluación de calidad.” Creo que tener claro todo esto desde un principio nos va a  ayudar a realizar una buena evaluación, a tener todo a punto, a saber que debemos estudiar, o comprobar. 

                     Y como no, en esta evaluación, se deben recoger muchas fuentes de información, no nos sirve sólo un foco o una perspectiva, si no que debemos incluir múltiples puntos de vista, incluir a otros profesionales, a nuestros propios alumnos, a las familias, creo que todos los componentes son importantes para ayudarnos a avanzar. 

                   Como dijo Bloom en 1975: “la evaluación es un método para adquirir y procesar la evidencia necesaria para mejorar el aprendizaje del estudiante y de la enseñanza” por lo que se abarca una gran variedad que van más allá del habitual examen, y que permite aclarar metas y objetivos de la educación, controlar la calidad de la enseñanza y establecer criterios de eficacia de procedimientos alternativos.  

COOPERACIÓN Y FLEXIBILIDAD, ELEMENTOS INDISPENSABLES

COOPERACIÓN Y FLEXIBILIDAD, ELEMENTOS INDISPENSABLES

Después de haber leído el texto me quedo con varias ideas. Una de ellas es que “diseñar la enseñanza, o la educación, equivale a elaborar planes, proyectos, programas, programaciones, guiones, etc., anticipatorios de qué, para qué, cómo se ha de educar o enseñar”  y por otro lado  con la idea de: “Se habla de modelo instruccional cuando existe un conjunto unitario y sistemático de prescripciones que sirve de referencia para actuar”  y el por qué las he elegido, es porque me demuestran que el diseño de la instrucción consta de multitud de elementos, que tenemos que tener en cuenta, pero hay que observarlos, analizarlos y trabajar con ellos de una forma globalizada, o como bien se dice unitaria.

 

No podemos llevar a cabo la educación desde un sólo punto de vista, recortando todos los elementos y  llevándolos a cabo por separado. Ya que creo, que la educación es mucho más y tan solo se podrá llegar a ella mediante el trabajo conjunto, la cooperación, la colaboración de todos los que forman la comunidad educativa y la puesta en práctica de todo ello. Todos los elementos, objetivos, contenidos, metodología, interactúan unos con otros, parecen hablar entre ellos, porque todos están enfocados a un mismo fin, que es la instrucción, o mejor dicho la educación de nuestros alumnos.

 

Por supuesto, en esta tarea que nos proponemos no podemos dejar a un lado tanto el contexto como las características y necesidades de nuestros alumnos, con lo que  esto trae consigo: relaciones entre alumnos, entre profesores, recursos del medio, la relación profesor – alumnos. Porque no se puede diseñar nada si no tenemos en cuenta desde donde partimos.

 

Tal vez, parezca muy evidente todo lo que estoy diciendo, porque parece que lo vemos cada día, pero me parece increíble, que aunque hablemos cada día de ellos, luego muchas  veces no se tenga en cuenta a la hora de llevarlos a la práctica. Porque se planifican las cosas sin tener conocimiento de todo lo que se ha dicho anteriormente, y luego una vez que lo llevamos a la práctica vemos que no funciona, pero como esta programado no lo cambiamos. Por ello, estoy de acuerdo con que se diseñe una forma o un tipo de enseñar, pero no podemos olvidar que en todo diseño hay que dejar paso a la flexibilidad. Porque lo que nosotros imaginábamos no siempre es lo que vamos a tener en frente de nosotros. Pienso que es como en todo, como en la evaluación, el currículum, el plantear los objetivos,…, en donde todo se debe hacer de una forma conjunta y dotándolos de un cierto espacio para  que se puedan ir adaptando a la realidad.

 

Así mismo tendremos que tener presente a la hora de diseñar aquellos recursos que tengamos a nuestro alcance. Porque muchas veces nos van a dar alas para poder crear y otras nos la van a ir recortando. Aunque si algo he aprendido de infantil es que de muy poco (material reciclable, hojas de los árboles, harina…) se puede llegar a hacer infinidad de cosas. Sin embargo, es verdad, es que todos estos recursos  han ido marcando como hemos visto diferentes etapas  dentro de los diseños de la enseñanza y por ello creo que hay tenerlos en cuenta.

  

Para concluir, diré que  desde mi punto de vista, el diseño de la enseñanza esta unido a todo lo que llevamos  visto hasta ahora: el currículum, la evaluación, las estrategias de aprendizaje de nuestros alumnos, el contexto, etc. Porque cada elemento es como una parte de un puzzle, donde las piezas se van encajando conforme vamos avanzando y donde hay que tener en cuenta el conjunto  a la hora de ver el  resultado.

LAS LIGADURAS DE LA TRADICIÓN

LAS LIGADURAS DE LA TRADICIÓN

Abogamos por la práctica, por acercarnos a la realidad, aprender los conocimientos que emergen desde la problemática de los diversos contextos. Defendemos el aprendizaje significativo, el saber porque debemos aprender tal o cual cosa, nos gusta saber el porqué, entender y comprender lo que adquirimos. Construir nuestros conocimientos, esa es nuestra máxima, no queremos la transmisión de estos, queremos visiones objetivas, conocer distintos puntos de vista para, a partir de ahí, poder avanzar por nosotros mismos, tejiendo una red que nos ayude a enlazar lo que ya sabemos con lo nuevo.

 

Es nuestro trabajo, nuestra meta a alcanzar, esta dispuesta de tal forma que lo único que pretendemos es que todo lo dicho en el párrafo anterior se de en nuestras aulas. Pero… ¿Qué ocurre luego? Toda la educación que hemos recibido nos ha llevado a una mera imposición de conocimientos, donde las clases, tenían unas dinámicas establecidas: se comenzaba con la lección y nos planteaban ciertas preguntas (para comprobar los conocimientos previos), más tarde lección uno y ejercicios prácticos para comprender mejor lo leído. De esta forma, se iban tocando todas las lecciones del tema, y por último una evaluación final, compuesta por una serie de ejercicios resúmenes que englobaban todo.

 

¿Mi sorpresa? Llevamos casi medio año defendiendo las innovaciones dentro del aula, el ser reflexivos, entender que la educación tal y como está no se adapta a las necesidades de nuestros alumnos. Y en la primera oportunidad que tenemos para programar nuestras propias actividades, caemos de nuevo en todo lo tradicional, las clases teóricas, las prácticas, y luego el intento por llevarlas a la realidad. Creo que es algo que tenemos tan automatizado que aunque vivamos esta nueva metodología en nuestra universidad, no nos desligamos de toda nuestra vida escolar e incluso, en ciertas ocasiones, las echamos de menos. Por consiguiente, esto me hace reflexionar, si nos cuesta a nosotros, ¿Qué pasará con todos aquellos docentes que llevan tantos y tantos años trabajando de la misma forma? para ser sincera, me cuesta hacerme a la idea de que puedan cambiar, y si lo hacen, será de una forma muy lenta, porque luchamos con todas las creencias que tenemos, además como hemos dicho en muchas ocasiones, no es una metodología que nos proporcione resultados a corto plazo, incluso  muchas veces, estos resultados , refiriéndonos a contenidos dados son menores, y da una especie de creencia de bajada de nivel, cuando de verdad estamos haciendo que el niño aprenda y no meramente reproduzca una serie de contenidos y tras unas semanas como mucho “formatee el disco duro”.

 

Es una visión muy pesimista, soy consciente de ello, pero hay en ocasiones cuando trabajamos en clase, que ves las ventajas del aprendizaje cooperativo, y te dices a ti mismo: “claro que es posible  llevarlo a las aulas, además aprendemos más, no es algo de memoria, es que de verdad, es parte de lo que sabemos y creemos”. Y por otro lado, ves como paso el día anterior, que no nos atrevemos a llevar a cabo todo lo que observamos cada día, se nos hace difícil arriesgarnos,  tirarnos sin paracaídas, parece que nos da miedo dejar lo tradicional, porque en ello nos sentimos seguros, parece que en  esa obra antigua de hace miles de años, cada uno tiene un rol que cumple  adecuadamente y lo más estrictamente posible. La innovación, supone cambio, y no todos están dispuestos a enfrentarse a él.

 El estudio de caso que hemos llevado a cabo, creo que me ha hecho reflexionar sobre muchos temas, como el aprendizaje cooperativo, el ceder o negociar para alcanzar unas metas, la formación de los docentes, las necesidades que tenemos en nuestra carrera, pero creo que la que más puedo destacar o la que más me ha llegado es esta: Lo mucho que nos escondemos en la rutina, y la importancia de las experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida”

EL ARTE DE ESCRIBIR

EL  ARTE DE ESCRIBIR

La tarea de escribir, de pensar, de reflexionar, de llevar todos los pensamientos a un papel. Creo que es una  de las más difíciles, pues precisa de muchas cosas primero, como pensar en todo lo que se quiere decir, ordenarlo, buscar una cierta coherencia, y encontrar todas las palabras para decir todo lo que se desea.

 

Para ello una de las mejores ayuda es la lectura, pues te proporciona vocabulario, expresiones y te va dotando poco a poco de nuevas formas de expresión, que se alejan del lenguaje coloquial donde nos vemos inmersos cada día.

 

Por todo esto, me parece imprescindible el motivar a los alumnos a que lean,  a que escriban, a que vayan ejercitando todas estas técnicas, porque en el fondo creo que el escribir, el comenzar a expresar todo lo que se piensa o se siente requiere trabajo y esfuerzo, si se pretende que aquello que se escriba se pueda entender por el receptor.

 

Conjuntamente tenemos que considerar la escritura como aquella herramienta que nos permite comunicarnos y por ello es esencial. Aunque tal vez, porque no se nos ve la cara, porque nos permite pensar, reflexionar antes de escribir,…, resulta mucho más fácil o más adecuado que el lenguaje. Con esto no quiero restarle importancia al lenguaje, pues el ser humano es un animal social y lo necesita para mantener las continuas interacciones que vivimos todos los días. Pero me gustaría resaltar la importancia de la escritura, pues nos permite llegar a lo más profundo, ya que nos presta ese tiempo que muchas veces al hablar no se tiene.

 

Además otro factor muy importante a la hora de escribir, y que personalmente me fascina, es la creatividad, porque a través de ella puedes crear mundos diferentes, historias misteriosas, personajes extravagantes…que en la realidad no nos encontramos. Por ello, me parece que con los alumnos sobre todo en infantil y en primaria, que tienen tanta imaginación, es una pieza indispensable para poder darle salida, creando además composiciones increíbles que más tarde al ver el resultado tan positivo, aumentarán la autoestima.

 

Pienso que a través de trabajar la escritura en el aula podemos llegar a conseguir millones de objetivos que nos proponemos en la educación, como aprender a expresarse, adquirir conocimientos, valores, etc. Aunque todo esto, se podrá lograr si las actividades y la metodología están bien planteadas, es decir, me parece mucho más positivo si las actividades con la escritura tienen un marco abierto, donde se les de una guía o una base, acerca del tema, de lo que se va a hacer y a partir de ahí dejarles que creen.


 

Parece todo muy abierto y muy liberal según lo propongo, pero desde mi punto de vista la escritura es un arte, que tenemos que potenciar, que necesita creatividad, libertad, estrategias,…, porque su último fin es comunicar y expresar, como he dicho en un principio, todo lo que se piensa y se sienta.

 

Esta claro que según el fin, el tipo o el estilo de escritura es distinto, porque como se decía en la lectura no es lo mismo una carta, que la lista de la compra, que escribir lo que se va a decir en una conferencia,  pero en todos esos casos, la escritura parece necesaria, indispensable, y lo que más me gusta de ella es que nos ayuda a construir un puente entre nosotros y los demás, entre nuestros pensamientos y nosotros mismos, entre distintos países, cruzar fronteras, y acompañar a alguien a lo largo de la vida a través de un libro, de un periódico diario…y en este caso entre compañeros o entre alumnos- profesor.

 

Así pues, ¿por qué no utilizar esta vía? ¿por qué no llevarla más allá de lo que es escribir en un examen aquello que se sabe?

 

Tengo unas ideas muy idealistas sobre lo que supone la escritura, sobre lo que significa, pero es que para mí es un gran vínculo para llegar a los demás. Cuando parezca que nadie escucha, escríbelo, porque alguien lo leerá. Es lo que creo, pues  en el mundo en el que vivimos no todos aprendemos a escuchar pero si que aprendemos a leer.

EN BLANCO

Creí haber encontrado el lugar perfecto para resguardarme de la tormenta. Pero me equivoqué al encontrar en el techo pequeñas goteras que me iban reduciendo el espacio a un mínimo cuadradito, donde solo podía estar de pie, con los brazos muy pegados al cuerpo. Ese era mi espacio disponible, allí tenía que distribuir mis pensamientos y mis emociones, que interactuaban de una forma reciproca sin importarles nada de lo que había a su alrededor.

 La ventana estaba cerrada al igual que la puerta, pero eso no me impedía ver, pues a parte de que mis ojos se iban acostumbrando a la oscuridad, las maderas no estaban todo lo bien encajadas que deberían, dejando entre ellas pequeñas rendijas por las que la luz de la luna pasaba sin cortarse.

Me concentré en mi cuerpo, en mi postura, en la posición de mis brazos, e intenté dejar la mente en blanco (creo que no se consigue muchas veces, exceptuando el momento en que se llega al orgasmo, ya que mente y cuerpo siguen caminos diferentes) esa vez tampoco lo conseguí  pues me aterrorizaba la idea de pasar allí la noche completamente sola, sola conmigo misma y mis pensamientos, ya que en aquellos instantes hubiera preferido cualquier cosa menos pensar en mí.

MI MUNDO ESTA LLENO DE REENCUENTROS Y DESPEDIDAS

MI MUNDO ESTA LLENO DE REENCUENTROS Y DESPEDIDAS

Los reencuentros cada vez pierden más fuerza y las despedidas se vuelven menos intensas, tal vez, porque cada día nos vamos acostumbrando más a decir adiós. Aunque yo, lo confieso, creo que no  podré acostumbrarme nunca.

 

Tal vez a causa de esto, me pase eso de dejar las relaciones a medias, soy incapaz de ponerles un punto y final. Prefiero dejar, como en algunas películas finales abiertos, al gusto del consumidor, que me impongan una despedida o un café.

 

No me gusta ver, como los coches se alejan, como las personas cogen caminos diferentes y se marchan, no me gusta mirar atrás y recordar lo que fuimos y ya no somos. Podría hacer algo para seguir siendo, pero eso significaría ser sin ser, ya que cada uno estaría atado sin poder ser lo que libremente se quiera.

 

Me gusta tener alas, poder volar, de un sitio a otro, por ello respeto el que la otra persona las tenga. Me gusta reencontrarme, tomarme un café espontáneo, no quedar, no avisar, no llamar. Me gusta de repente un día andar por la calle y encontrar a alguien, que me cuente, que la cuente. Pero no quedar, porque tal vez con eso quedaría todo reducido a una coca cola con tiempo, hora y día. Es algo raro, porque soy una persona que lo planifica todo, las vacaciones, los días los reparto en actividades diferentes… pero no me gusta planificar las relaciones. Porque las personas son distintas, reaccionan de forma diferente en cada situación, aunque esta sea la misma no nos comportaremos igual, así que, cómo planificar el quedar. Tal vez, ese día le surja un inconveniente, o te surja a ti, o simplemente no te apetezca ese día salir de casa, no podemos controlar eso cuando quedamos.

 

Así que me declaro a favor de la libertad, del momento, de las visitas inesperadas, de los cafés improvisados, de las cocacolas fortuitas,  de los te llamo porque te echaba de menos, de las tardes en un césped, al fin y al cabo me declaro a favor de todo que no implique un horario.

OPTIMISMO Y EDUCACIÓN

"Quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y no pretenda pensar en qué consiste la educación. Porque educar es creer en la perfectibilidad humanda, en la capacidad innata de aprender  y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas...que pueden ser sabidas y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento"

 

(F. Savater, El valor de educar, p.18)