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EL RINCÓN DE MIS PENSAMIENTOS

PALABRA: REFUNFUÑAR

PALABRA: REFUNFUÑAR

Definición: Según el diccionario que conservo desde primero de primaria (espasa escolar) significa: Emitir voces confusas o palabras mal articuladas o entre dientes, en señal de enojo o desagrado.

 

Según mi diccionario propio: palabra graciosa que imprime una sonrisa en mi cara y de rebote en la tuya. ¿Sus efectos? Son por lo menos raros, hace que la nariz se arrugue para dejar pasar sin trabas las letras “F” y “U”. Si la repites muchas veces acabaras como la propia palabra dice, refunfuñando, porque el gesto de la cara te delata.

 

En ocasiones, puede recordar a un gato, no se muy bien el porqué, pero hay a gente que le viene ese animal a la cabeza, tal vez sea porque cuando un gato se empeña en coger el extremo del ovillo parece que refunfuña, o tal vez porque cuando se enfadan hacen ese ruido tan característico: fffffffffff. A mi, sinceramente, me viene a la cabeza esa arruga en la nariz que se forma casi sin querer.

 

 A raíz de escuchar esta palabra, intenté buscar otras con la sílaba “FU”, para comprobar si eran igual de graciosas, pero  por el camino a mi casa no había nada que se escribiera con estas letras, fue entonces cuando pensé que no había muchas palabras que estuvieran dotadas de un chiste tan claro como era esta sílaba, hasta que divisé un carrefour (lo sé, no lleva “FU” directamente, pero se pronuncia como si lo llevará, así que yo misma me la doy por válida) el caso, que esta ya no me hizo tanta gracia, por no decir ninguna, no sé si será el contenido, pues una refleja un supermercado y la otra supone el que tu tienes razón y la otra persona se marcha REFUNFUÑANDO a otro sitio, la verdad es que al final todo se resume en una leve arruga en el rostro y un: “Ves, yo tenía razón”

 

Así pues, refunfuñar todo lo que queráis, a mí me parecerá bien.

SIN SALIDAS NI ENTRADAS

SIN SALIDAS NI ENTRADAS

La indirecta pillada, touche. Sinceramente me esperaba algo más enrededado, pero directa y sin caminos optativos...

LUCHANDO POR LA SUPERVIVENCIA

No debemos estar en la misma habitación. No podemos respirar el mismo aire. Porque si estamos juntos. El aire parece que se contamina. Falta algo. Tal vez, ¿libertad? porque estamos supeditados a lo que hace el otro. No podemos ser si no dejamos de estar pendientes de como es el otro.

Ese lugar no es el adecuado, puede ser que tras salir de esas cuatro paredes todo cambie, ni tu ni yo somos los mismos, dejamos de representar nuestros papeles para convertirnos en nosotros.

Claro es la adaptación, nos amoldamos a los ambientes, dependiendo del aire, de la luz, de la temperatura vamos modificando nuestra forma de vestir, nuestro humor, nuestra mirada. Todo va dando la vuelta. Para mi, has dejado de ser alli. Solo existes fuera.  No te puedo decir un por qué determinado, simplemente, que no puedo o no quiero seguir así.

Es curioso ¿verdad? como cambiamos nuestras conductas dependiendo de las personas que nos rodean, nos tenemos que adaptar a nuestro grupo social, nos debemos de integrar  cambiando nuestra forma de ser para encajar mejor con las expectativas que tienen sobre nosotros. Pero ,¿hasta que punto dejamos de ser nosotros? ¿somos meros actores en un escenario? ¿cuando podemos dejar de fingir para comenzar a ser nosotros mismos? ¿aunque interpretamos un papel proyectamos nuestra personalidad en nuestros diálogos?

Me gustaria tener respuestas a estas preguntas, en cambio solo tengo hipotesis, creencias...de lo que somos y de porque nos vamos comportando así, y es que la supervivencia nos hace cambiar y modificar nuestras conductas dentro de ambientes tantos hostles como mas agradables.

NECESITO RESPIRAR

NECESITO RESPIRAR

Un bloc de notas lleno de anotaciones.

- A las siete levantar al niño para que vaya al instituto.
- A las ocho y medio levantar al pequeño.
- A las nueve preparar el desayuno.
- A las nueve y media llevar al niño al colegio.
- A las diez coger el autobús para dirigirme al médico.
- A las diez y media esperar a que una enfermera diga mi nombre.
- A las once, desesperar porque nadie se acuerda de que estoy allí.
- A las doce y media por fin entro.
- De doce a doce y cuarto escuchar palabras que no entiendo, que se suponen que relatan mi estado médico pero que por mi falta de estudios y mi ausencia de conocimientos en medicina no soy capaz de entender.
- A las doce y media salgo de la consulta, tanto esperar…para que me den un papel que me manda a la farmacia.
- A la una llego a la farmacia. Parece mentira pero también hay cola. Estúpida de mí que creo que iba a ser la única a esas horas. Pero parece ser que todos los que estaban esperando a mi lado en la puerta del médico tienen la misma enfermedad que yo, pues todos hemos tenido la misma solución, esperar en otro sitio para que se nos venda las pastillas correspondientes.
- A la una y cuarto… ¡No puede ser! ¡Llego tarde! Corro desesperadamente para recoger al niño pequeño, que esta esperando solo en la puerta del colegio.
- Una y media, empiezo a hacer la comida, algo rápido, por ejemplo…pasta, es fácil de hacer, y el niño nunca pone pegas para comérsela ¿por qué le gusta tanto a los niños? ¿será por el color rojo? ¿por qué se pueden pringar con el tomate? No lo sé, pero en estas ocasiones se lo agradezco.
- A las dos y media, recojo la cocina, preparo al niño y me vuelvo a poner los zapatos, el abrigo y los guantes, otra vez a llevar al niño al colegio.
- A las tres y diez llego a casa y comienzo a preparar la comida de mi otro hijo. Siempre llega hambriento, deja corriendo la mochila y se mete en el baño, será por el movimiento del tren…
- A las cuatro menos cuarto ya tiene la comida en la mesa.
- A las cuatro y cuarto recojo la cocina. Friego los platos (puesto que el lavavajillas se estropeo la semana pasada y todavía no he tenido tiempo para llamar al técnico)
- Cuatro y media, pregunto a mi hijo como ha ido el día, pero sin detenerme demasiado, pues me vuelvo a arreglar, a poner el abrigo, los zapatos, etc. Para salir otra vez a por el niño pequeño.
- A las cinco estoy en la puerta. Hoy lunes, tiene inglés. Corro para llevarle, pues las clases parece que nunca pueden esperar.
- De cinco y cuarto a seis  voy a hacer la compra para la cena.
- A las seis vuelvo a por el niño, le llevo a casa.
- Seis y media le ayudo a hacer los deberes, normalmente no tiene muchas dificultades pero le han mandado un trabajo y los profesores dicen que les tenemos que ayudar a buscar información y echarles una mano para ver que es lo más relevante.
- A las ocho y media comienzo a hacer la cena. Tal vez un poco de pescado acompañado de un poco de fruta. Pues las cenas han de ser ligeras para poder descansar.
- A las nueve cenamos.
- Nueve y media recojo la cocina.
- A las diez lucho con mis hijos para que vayan a dormir. Cada día me cuesta más pelear.  Pero me han dicho que debo ponerles límites. Así pues se apagan las luces.
- A las diez y veinte me acuesto en mi cama intentando recobrar un poco de fuerzas, e intento leer un libro que tengo en la mesilla desde algunos meses. Pero como siempre me quedo dormida. Seguramente el libro este en la mesilla algunos meses más.
- A las siete levantar al niño para que vaya al instituto. Así un día tras otro. No puedo más. ¿Donde esta mi tiempo como persona? Creo que lo perdí hace mucho tiempo, cuando te fuiste. No me vale solo con tu dinero te necesito como ayuda, como apoyo, me da igual si no me quieres, solo se que me quiero volver a querer a mi misma. Necesito respirar. Saber quién soy a parte de ser una madre.

UN PROVERBIO CHINO, O JAPONES O DE ALGUN LUGAR DEL MUNDO

SI LAS PERSONAS TENEMOS DOS OREJAS Y UNA BOCA, ES PORQUE DEBEMOS ESCUCHAR EL DOBLE DE LO QUE HABLAMOS.

SAN VALENTIN, 28 DE FEBRERO

SAN VALENTIN, 28 DE FEBRERO

Escribo porque me da miedo el olvido. Perder en el transcurso del tiempo los sentimientos y las sensaciones.

Doce rosas rojas en el jarrón, que provienen de un chico apoyado en las escaleras con una sonrisa en su cara, y unos ojos chispeantes.

Yo, saliendo de la universidad, encontrándole allí, como siempre, pero distinto.

Me muero de vergüenza, el color rojo se apodera de mi cara, aunque se dibuja la felicidad en mi rostro. Los nervios se apoderan de mí, te quiero tanto…

Y Ask y Embla… (Primero una pequeña aclaración: es una pequeña figura de  dos trolls abrazados) Ask está anudado al rabo de Embla. Con inseparables. Ask es carpintero y produce hermosas sillas para que todos los LONG- TAILS se sienten cómodamente. Embla es romántica y refinada: ama la belleza; hace lindos arco iris y estrellas fugaces. Los dos se profesan un gran amor.

Dicen, que no debe darles la luz del sol y que es conveniente darle chucherias. Tal vez las instrucciones signifiquen algo más que unas simples recomendaciones. Puede ser que para que el amor crezca se necesite la tranquilidad y el silencio de la noche y la oscuridad, y lo dulce y sorprendente de las chucherias, ¿no crees?

Yo solo sé, que mejor que esos regalos, es tenerte a mi lado, el poder disfrutar de ti. Siento que todo el mundo se queda quieto, vivimos en una burbuja, o por lo menos, durante esa noche, porque es toda tuya y mía y nadie exceptuando el tiempo me puede hacer salir de aquí.

No es muy larga esta bitácora, pero simplemente no quiero contar mas.

MI PERSONALIDAD, TU PERSONALIDAD, ¿TIENES MÁS O MENOS QUE YO?


¿Tienes personalidad? Con esta pregunta habrá gente que responda que sí, porque tiene unos valores claros, es muy tenaz y constante, y nunca deja de pelear por aquello que quiere, además de no dejarse avasallar por los demás.

¿Pero no es cierto, que aunque una persona sea débil, tienda a adquirir conductas de personas que tiene cerca y no imponga sus ideas al resto, sigue teniendo tanta personalidad como la primera?

Y es que personalidad, tenemos todos, es un rasgo de la persona, la única diferencia es que hay distintos tipos de personalidades, que se ven o se estudian a través de las conductas que tenemos dentro del grupo.

Esta claro que dentro de estas personalidades hay rasgos que no se pueden observar por nadie que esta en el exterior, sino que solo es consciente la persona que los tiene. Por otro lado, hay otros factores  que son desconocidos tanto para el resto de las personas como para nosotros mismos.

Así pues, ¿podemos llegar a saber como somos al 100%? ¿Sabemos como es nuestra personalidad? ¿Somos conscientes de cómo reaccionaríamos en cada situación?

Hoy no cuento historias, hoy solo tengo dudas y tengo la impresión de que esto me va a encantar.

LAS PALABRAS SOLO SALEN CUANDO ESTAS CONMIGO

LAS PALABRAS SOLO SALEN CUANDO ESTAS CONMIGO

No tenía muchas ganas de nada. Esa tarde no me venía la inspiración, parecía que mi mente se hubiera bloqueado.  La pantalla del ordenador solo me devolvía esa luz característica, que hace que al llevar un tiempo mirándola empiece a llorar. No he visto objeto más cruel, la damos nuestro tiempo, nuestras ideas y ella solo nos devuelve lagrimas.  Definitivamente no podemos decir que sea uno de los instrumentos más entretenidos, o más simpáticos.

El caso era, que aquel día mi vida se resumía en pequeños paseos por la casa, del salón a la cocina, de la cocina a mi habitación, de allí otra vez al salón… ¿Qué buscaba? Nada en concreto, algo que me llamara la atención, como un cartel luminoso que dijera: - ¡escógeme a mí, lo pasaremos bien, no te arrepentirás, pero corre, estamos perdiendo un tiempo muy valioso!  Por el contrario no encontré esa señal. Por eso me limite a sentarme de nuevo en el sofá y pensar… ¿Qué me apetece hacer? Es curioso, ¿no habéis sentido alguna vez la sensación de no querer hacer nada, pero a la vez querer hacer un montón de cosas? A mi me pasa muy a menudo, pero es que no termino de encontrar aquello que me ocupe todo el tiempo que pierdo pensando en que hacer. O tal vez es que lo haya encontrado pero al saber que no lo voy a poder realizar hoy, las demás opciones carezcan de sentido. Sí, hoy solo me apetece besarte, por ello todo lo demás pierde valor, no se puede comparar nada, estoy como alma en pena paseando por mi casa, buscando en realidad tus labios, pero no logro encontrarlos. No existen opciones que puedan superar la que tengo en mi mente,  así que intento llenar el tiempo con viajes de una habitación a otra, como haciendo turismo en un lugar donde ya conozco los monumentos, las fuentes, las calles, las paredes…

El mirar por la ventana resulta entretenido un rato, pero cuando ya has visto a gente pasar, a un pájaro posarse sobre la rama de un árbol, a un niño que con pasos titubeantes va recorriendo la calle,  parece que lo demás es todo más repetitivo. Y sobre todo cuando se empieza a fantasear…quiere decir que ya no es algo que estés haciendo, sino solo, volver a echar de menos.

Las personas no deben ser dependientes, pero reconozco que hoy, me estoy permitiendo esa licencia, porque quiero pensar en ti, porque me apetece verte, porque haré un truco de magia para que sepas que estoy aquí, esperándote. Tal vez no te llegue, ya sabemos que en este mundo de las comunicaciones hay muchas interferencias, pero creo que me da igual, soñare con mañana, con que por fin te volveré a ver. Así puesto parece que he pasado días y días separada de ti, aunque nos hayamos visto ayer.  Pero tengo necesidad de contarte todo lo que me ha pasado hoy, quiero compartir contigo todas mis risas, lo que me paso el otro día, que siempre me olvido contarte porque en esos momentos no me doy cuenta y se me olvida todo, y que cada vez que me despido me viene a la mente.

 No te extrañe si a la próxima cita llego con toda la mano escrita de cosas que nunca te dije por olvidos y quiero que las oigas. Tampoco te extrañe si nada mas verte me quedo sin habla por que llevo tanto tiempo esperándote que posiblemente tenga tantas cosas que decirte que me pondré nerviosa y no sepa hilarlas como debería para poder contarlas.

No se como lo haces, no estas aquí, no me has dicho nada, no me has susurrado al oído y en cambio parece que las palabras solo salen cuando estas conmigo.