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EL RINCÓN DE MIS PENSAMIENTOS

ASPECTOS COGNITIVOS EN EL MALTRATO

A través de las dos lecturas de esta sesión he llegado a varias conclusiones. Una de ellas es la gran importancia que se ha dado siempre al individuo y partir de este marco en los posteriores estudios de algo tan interactivo, como son las relaciones que se crean entre las personas. Por ello, me parecen importantísimas algunas ideas que aparecen en el texto de “Representaciones acerca del maltrato entre iguales, atribuciones emocionales y percepción de estrategias de cambio a partir de un instrumento narrativo SCAN- Bullying”, una de ellas y que desde mi punto de vista es clave, sería la siguiente:”es preciso profundizar en los aspectos grupales en un asunto como éste que no es sino una relación interpersonal que difícilmente se da fuera de un grupo. Además hay que tener en cuenta la importancia de la interacción entre los factores evolutivos y sistémicos en la organización de los grupos de iguales, […], el interés por ir más allá de la conducta indagando en los significados de las relaciones de victimización entre pares y en las emociones asociadas a las interacciones conductuales y representaciones cognitivas, […], y la búsqueda de nuevos métodos que permitan profundizar en las líneas anteriores”, es decir se atiende al carácter grupal, a la percepción y sentimientos de cada uno de los protagonistas y a la necesidad de nuevos métodos que ayuden a entender estas cuestiones, así pues, métodos más cualitativos, que no busquen solamente dar cifras y datos sino que su meta sea conseguir una mayor profundidad.

 

A partir de aquí, me parece sumamente interesante comprender que representación cognitivas se hace el sujeto que es agresor o víctima del maltrato, puesto que a partir de ellas, supongo que irán unidas unas determinadas atribuciones causales, y estas influirán en el tipo de acción o reacción del sujeto ante cada una de las diferentes situaciones. Por ejemplo, si la causa de que le peguen lo atribuye a su forma de ser y personalidad, tal vez, es probable que se dañe su autoestima y que a la hora de pedir ayuda le sea más difícil, aunque si la atribución la realiza partiendo de la idea de que cada día le toca a uno, que mañana cambiará, y que tiene que ver con el que agrede, tal vez, le sea más fácil recurrir a una persona externa para que le ayude. Esto es tan sólo una hipótesis, o una pregunta que me hago, es decir,  ¿se puede establecer una conexión entre atribuciones y forma de actuar?

 

El tema de las percepciones me parece muy atrayente, pero también difícil de estudiar, puesto que en algunos casos me pregunto ¿podemos encontrar sesgos? ¿Se contesta de una forma idílica qué harías en cada situación? ¿O de cómo te sentirías? ¿Cómo cambia esto a la hora de enfrentarse con la realidad? ¿Hasta qué punto estas percepciones van a influir en nuestra actuación? ¿Estas representaciones de qué forma están ligadas con las concepciones? ¿Se refieren a lo mismo? ¿Para formar una representación cognitiva es necesario saber primero de que concepción se parte? ¿Es difícil cambiar las concepciones durante el periodo evolutivo de la adolescencia? ¿Tiene alguna diferencia a otras etapas evolutivas? ¿Qué relación existiría entre las diferentes atribuciones y la organización grupal? ¿Se produce alguna diferencia dependiendo del rol que se tenga adjudicado dentro de un grupo?

 

Así pues, partir de un instrumento como son las entrevistas semi-estructuradas, me parece muy adecuado, puesto que se puede profundizar más en aquellos temas en los que el sujeto se vea más implicado o donde creamos que podemos ahondar más en aquello que más nos interesa. Y puesto que estamos relacionándonos con personas me parece importante el permitir que el sujeto se pueda expresar y establecer una relación abierta, donde investiguemos aquello que nos interesa pero recreando un clima abierto donde la persona entrevistada se sienta cómoda, ya que de esta forma, podremos obtener muchísimos más datos que si la entrevista fuera muy cerrada.

 

Del mismo modo, si atendemos a los resultados que nos ofrece la investigación, podemos ver como desde los nueve años ya se están identificando relaciones de maltrato, y que los niños y niñas son capaces de percibirlas, además de atribuir sentimientos tanto a la víctima como al agresor, es decir, pueden empatizar con lo que sienten los demás.  Es cierto, que como se expone, con el cumplimiento de edad, esas emociones que se identifican van siendo más elaboradas y son capaces de desentrañar un mayor número de sentimientos, además de unirlas o de establecer lazos entre lo que ellos sentirían si se encontraran en una determinada situación. Relacionado con esto se encuentra un apartado al que le han denominado “cambiando la situación” y que relata cómo los participantes creen que podrían mejorar la situación de maltrato, es decir, las estrategias de resolución de conflictos y de alivio emocional. Entre todas las respuestas podemos encontrar algunas como de resignación, autorrefuerzo, adaptación…y a partir de aquí, me vuelve a salir el interrogante del papel de las atribuciones, que al fin y al cabo se relaciona estrechamente con las formas en las que formamos las representaciones cognitivas.

 

Además me llama mucho la atención, el factor o factores que hacen o que influyen para que, por ejemplo, un niño decida utilizar una estrategia más basada en la emoción, como puede ser el control emocional (“yo me diría: ¡Aguanta!”) o ponga en marcha una basada en la cognición, como por ejemplo la reestructuración cognitiva (“Me diría que son unos chicos malos y no merece la pena hacerse amigos de ellos”), y dentro de esto, si esta elección podría estar influida por el nivel de desarrollo intelectual, las habilidades sociales, las dinámicas de grupos, etc. Es decir, a la hora de abordar este tipo de problemas, ¿tenemos diferentes estrategias de afrontamiento? ¿La elección de estas dependerá de la experiencia previa que hayamos tenido al ponerlas marcha? ¿Tenemos todos adquiridas estas estrategias? ¿Qué nos lleva a cambiarlas dependiendo de la situación en la que nos encontremos? ¿De qué va a depender el uso de cada una de ellas? ¿Influirá el grupo en el que nos encontremos para utilizar una u otra?

 

Asimismo, el que no se acuda tanto a los adultos, puede reflejar como dice en las conclusiones, que las estrategias en las que los adolescentes piensan difieran de las que se mencionan para resolver el problema por parte de estos. Por lo tanto, ¿cómo poder reducir lo máximo posible este salto entre las etapas evolutivas? ¿Es bueno tener estas visiones diferentes? ¿Puede en algún momento el adulto disminuir la ansiedad que sienta el joven ante esta situación? ¿Cómo llegar a un punto de unión de ambas visiones?

 

Cómo respuesta a esta última pregunta, me parece interesante que el instrumento utilizado (SCAN- Bullying) sea llevado a las aulas por los profesores en la hora de tutoría por ejemplo, ya que a través del diálogo, del ser consciente de ambas perspectivas, se pueden cambiar las concepciones, y aprender diferentes estrategias para solucionar este tipo de situaciones. Y lo más importante, realizar una acción preventiva encaminada, a la adquisición de habilidades sociales, y de comprender las dimensiones del problema, puesto que si somos más consecuentes de lo que esto entraña, tal vez podamos también reducir el número de maltratos, o como se dice en el texto: “es preciso sensibilizar desde pequeños ante dicha realidad mediante relaciones que se vivan en la escuela, inspiradas en la cordialidad y la resolución de conflictos en que todos y todas participen. Estas relaciones deben ser una práctica cotidiana que incluya al profesorado y han de ser el complemento de actividades curriculares que promuevan el desarrollo emocional y resolución de conflictos basados en el debate y la reflexión a partir de hechos cercanos, entre ellos la realidad del maltrato” (Sastre y moreno, 2002).

 

Por otro lado la investigación de J. Sutton, P.K. Smith y J. Swettenham sobre “social cognition and bullying: social inadequacy or skilled manipulation” muestra en sus resultados como a pesar de algunas creencias, no existe una relación entre aquellos que maltratan utilizando el abuso de poder y una baja cognición social, apareciendo  este fenómeno como una causa de una extraña relación diádica entre el agresor y la víctima. También se menciona como  sería conveniente realizar un estudio que se centra en la distinción entre: reconocimiento de la emoción, comprensión de la emoción y empatía con los protagonistas de este fenómeno. En mi opinión, esta investigación sería muy interesante puesto que a partir de ella, podríamos detectar desde el punto de vista del agresor porque no llegaría  completar estos niveles, o si lo hace ¿Por qué sigue con su actitud?, es decir, me parece clave comprender este aspecto para poder profundizar en las relaciones que se crean entre los adolescentes y poder intervenir de una forma adecuada, o proporcionar estrategias efectivas que atiendan a las necesidades tanto de la victima como del agresor y que les ayuda a solucionar  esa situación donde se encuentran.

 

De la misma manera, lo que nos permite igualmente esta investigación es romper con estereotipos o concepciones, es decir, un alumno que maltrata a otro no tiene porque tener menos puntuaciones en lo que se refiere a la cognición social, es decir, creo que se intenta desmitificar el perfil del agresor, puesto que como se ha venido diciendo a lo largo del curso, y se expone muy bien al principio de esta reflexión, el maltrato por abuso de poder reside principalmente en las interacciones y en las relaciones que se crean entre los iguales.  Aunque si es verdad, que si atendemos a la relación familiar, la relación social, el nivel socio económico, el nivel de desarrollo, podemos presenciar ciertos factores de riesgo y de resiliencia, que podrían provocar ciertas situaciones donde el alumno o la alumna tome más el papel de agresor o agresora y el de víctima.

 

Como conclusión, decir, que al centrarnos en la parte cognitiva de las relaciones, deberíamos centrarnos en cómo se mantienen, rompen, comienzan o se perturban éstas. Y no deberíamos fijarnos tanto en el aspecto cognitivo de cada uno de los individuos. Además debemos prestar atención a qué tipo de estrategias se ponen en funcionamiento ante situaciones de este clase, para ver qué resultados se obtienen. Y como punto final, destacar el papel de la prevención, y el tratar el tema con los alumnos en el aula, dialogando y exponiendo aquellas cosas positivas o negativas que podamos encontrar, puesto que es importante crear una “conciencia social” sobre este fenómeno que está presente día a día en nuestra vida.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Ø  SUTTON, J.; SMITH, P.K. Y SWEETENHAM, J. (1999) Social cognition and bullying: Social inadequacy or skilled manipulation? British Journal of Developmental Psychology 17, 435-350

 

Ø  Del BARRIO, C.; ALMEIDA, A.; van der MEULEN, K.; BARRIOS, A. Y GUTIÉRREZ, H. (2003) representaciones acerca del maltrato entre iguales, atribuciones emocionales y percepción de estrategias de cambio a partir de un instrumento narrativo: SCAN- Bullying. Infancia y aprendizaje, 26(1), 63-78

LA ADOLESCENCIA, UN ACERCAMIENTO A SU ESTUDIO

LA ADOLESCENCIA, UN ACERCAMIENTO A SU ESTUDIO

 

“El adolescente es un ser extraño, inocente como un ángel, orgulloso como un príncipe, valiente como un héroe, vanidoso como un pavo real, perezoso como un asno, indomable como un toro, irritable como una damisela”.

Stanley Hall

 

He escogido esta frase para comenzar mi texto, porque creo que en ella se están dando por hecho características de la etapa de la adolescencia, y que a través de comparaciones se intenta hacer un retrato de lo más llamativo como puede ser la incomprensión, la búsqueda de autonomía VS seguridad, el egocentrismo, la confrontación con la autoridad, etc. Pero todos estos rasgos que atribuimos ¿son verdaderamente ciertos? ¿Se dan en todos los adolescentes? ¿Se atribuyen a una edad independientemente del medio donde se desarrolle el sujeto?

 

Ante esta primera reflexión que tenía que realizar me plantee dos cuestiones:

 

-                ¿Es verdad qué la opinión que tenemos acerca de la adolescencia, es que es un periodo lleno de conflictos al que tenemos miedo, o es solamente un mito que luego no se refleja en la opinión de las personas?

-                Y por otro lado ¿Se puede estudiar la adolescencia como algo individual o perteneciente al individuo, o debemos estudiarlo desde un plano más general en el que nos centremos en las interacciones que establece este con el contexto?

 

Para dar respuesta a la primera pregunta decidí buscar dentro de internet algún foro que hiciera referencia a la adolescencia, y desde aquí analizar aquello que se decía sobre esta etapa. Asimismo, analizar que adjetivos o con que sustantivos la relacionaban. Algunos de los que encontré y de los que más aparecía eran: complicada, rebeldía, chillar, depresión, incomprensión, cambios, difícil, delicada… y otros tantos  que reflejaban situaciones de estrés, de presión, de frustración, etc. Uno de los comentarios perteneciente a una chica me llamo mucho la atención, por eso lo he querido rescatar aquí:

 

“Para mí la adolescencia es el periodo más difícil ya que tenemos que entregar lo mejor de nosotros y proyectarnos en un futuro que no conocemos, tratando de que la decisión que tomemos sea la más acertada, ya que esta es la que nos va a acompañar por el resto de nuestra vida”.

 

Es decir, como podemos ver a través de este ejemplo parece que la etapa de la adolescencia es una etapa crítica que va a influir en el futuro, pero ¿es tan importante? ¿Es ésta más trascendental, comparada con las demás etapas que se producen en el desarrollo? ¿Por qué existe esta concepción? Ante estos interrogantes me vino a la cabeza el término de transición, puesto que además en clase, comentamos que se debía ver esta etapa como un paso más, por “algo que hay que pasar”, pero de una forma normal, sin estrés, y en la que la mayoría de las personas la supera sin más repercusión. Además apoyándome en los autores Baltes (2000), Staudinger y Lindenberger (1999), Stantrock (2002) recogo la idea de que el desarrollo es un proceso que dura toda la vida, por lo tanto, los cambios no se van a terminar en la adolescencia sino que se seguirán sucediendo a lo largo de los años. Pero entonces, ¿qué puede pasar en esta etapa para que se perciba tan decisiva en  nuestra vida? ¿Puede influir el hecho de que los cambios sean más diversos o más espectaculares porque abarcan grandes aspectos de nuestro desarrollo?

 

Como hemos visto en el pequeño ejemplo que he puesto anteriormente, parece que lo que seamos y decidamos en estas edades va a delimitar nuestro futuro y lo va a dirigir en la dirección que hayamos elegido. Ante esta cuestión, me hago la pregunta de ¿cómo puede influir el medio en estas concepciones? ¿Cómo va a intervenir a la hora de “sobrellevar” esta etapa? ¿Va a depender nuestra experiencia de las interacciones que mantengamos con el medio?  Ante esto existen dos teorías. Aquellas que son partidarios de la naturaleza, que argumentan que los principios genéticos producen ciertos factores comunes en el crecimiento y en el desarrollo, y las que opinan, que el medio y  las experiencias son las dos variables que cobran más importancia en el proceso, incluyendo en este apartado: la nutrición, los cuidados médicos, las drogas, los accidentes físicos, la familia, los iguales, el colegio, etc.

 

Aunque siguiendo el modelo que vimos en nuestra pasada discusión, y el que aúna estas dos perspectivas anteriores, nos encontraríamos con el modelo ecológico de Urie Bronfenbrenner  y Morris (1998) que “consiste en cinco sistemas ambientales que van desde las interacciones interpersonales cercanas hasta las extensas influencias basadas en la cultura. Los cinco sistemas de la teoría ecológica son el microsistema, mesosistema, exosistema, macrosistema y cronosistema”, al que recientemente, ha añadido influencias biológicas  y ahora la describe como una teoría bio-ecológica.

 

Así pues, siguiente este modelo, cabe pensar que las concepciones que hagamos del término de la adolescencia van a depender de las experiencias y de las interacciones que hayamos mantenido cada uno de nosotros con los diversos sistemas que expone la teoría, y que nuestros comportamientos, actitudes, valores y creencias van a estar influidos por las relaciones que hayamos establecido a lo largo de nuestro desarrollo.

 

De igual forma, los recursos que manejemos, las salidas que planteemos a los diferentes conflictos, la forma de encauzar los problemas no van a depender tanto de si estamos en la etapa de la infancia, de la adolescencia, de la adultez, etc. sino que van a obedecer a una serie de “estilos” o de “respuestas” que hayamos ido utilizando a lo largo de nuestro desarrollo y que nos han ofrecido resultados de éxito.

 

Relacionado con todo esto, nos encontramos también con la idea de continuidad o discontinuidad, al igual que he comentado antes, se encuentran dos teorías, aquellas que hacen hincapié en el medio y que describen el desarrollo como un proceso gradual y continuo, y aquellas que enfatizan la naturaleza, y que la describen como una serie de etapas distintas (J.W. Santrock, 2003), en mi opinión, creo que es una mezcla de ambas, es decir, es un proceso continuo donde el medio en el que se crece, las oportunidades que tenemos de acercarnos a los demás, las vivencias que llevamos en nuestra “mochila”, se van acumulando, muchas veces sin darnos cuenta y ser conscientes de ello, hasta que de pronto, un día ocurre un cambio, vivimos un “momento vital” y aquí es cuando somos conscientes de que algo es diferentes, sin darnos cuenta que ha venido precedido por todo lo anterior.

 

 ¿Esto puede ser lo que ocurra en la adolescencia?, es decir, de repente vemos un cambio, pero no somos muy conscientes de cuándo, ni cómo ha ocurrido, por eso entramos en un momento de crisis, porque estamos perdidos, tenemos ante nosotros una nueva imagen, un cambio físico, unas necesidades diferentes, etc. Aunque por otro lado, ¿no somos conscientes de que este cambio se está produciendo de forma gradual? Es una duda que al pensar en ella, no he podido responder, porque pensando en mi propia experiencia, no soy consciente de cuando comencé a ser adolescente, de cuando he terminado de serlo, pero sí que tengo claro que se dieron ciertos cambios en este transitar. Así pues, respondiendo a mi pregunta inicial, creo que la respuesta a cómo se debe estudiar la adolescencia, sería desde ambas perspectivas, es decir, desde el individuo y su naturaleza, al medio y a las interacciones que se crean con este, considerando la idea, tal y como la expone Greenough (2000)que  “la clave del desarrollo es la interacción de la naturaleza y el medio, en lugar de cualquiera de estos factores por separado”.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

ü J.W. Santrock (2003) “Infancia. Psicología del desarrollo” Editorial McGrawHill.

ü J.A. Micucci (2005) “El adolescente en la terapia familiar. Editorial Amorrortu.

ü L.Steinberg y R.M. Lerner (2004) “The scientific study of adolesce: a Brief History” Journal of Early Adolescence, Vol: 24, nº1. Sage Publications

ü Domingo Comas Arnau (Director) (2003) “ Jóvenes y estilos de vida: valores y riesgos en los jóvenes urbanos” Edición INJUVE- FAD

ü A. Moreno y C. del Barrio (2005)  “La experiencia adolescente. A la búsqueda de un lugar en el mundo”. Editorial AIQUE. Buenos Aires

EL CÍRCULO MÁGICO

EL CÍRCULO MÁGICO

Bajo este titulo se esconde una historia trepidante por momentos, aunque lenta y complicada en otros, en busca de trece objetos de poder que aseguran, a quien los posea, el dominio sobre el mundo y que según cuentan, Hitler estuvo a punto de reunir. Una historia de intrigas familiares donde la protagonista irá descubriendo poco a poco, y gracias a la herencia de unos manuscritos que todos ansían poseer, el importante papel que tanto ella como su familia desempeñan en todo tipo de acontecimientos políticos recientes y la oscuridad medieval desde donde arranca este ansia de poder (tanto político como religioso) en la organización de los Templarios y todos sus ritos iniciáticos.
Viajes, herencias, monasterios perdidos, viajes al otro lado del mundo en la época de Cristo y conspiraciones tanto en la antigüedad como en la actualidad dan al libro el halo mágico al que el titulo ya se refiere.

...

...

Pero todas ellas, las componentes de ambos grupos comenzaron a atreverse a desnudar su interior, a mostrar sus sueños, sus ideas, sus intenciones. Y por la propia necesidad que removía sus grandes sueños comenzaron a cooperar para juntas conseguir algo.

El comienzo fue duro, el querer imponer, el no escuchar, el no saber ver más allá de las propias ideas, el no tener más intenciones que las de una propia… Todo ello dificultaba el proceso y la propia finalidad que perseguían. Sus caracteres se reafirmaban en vez de ampliarse con las ideas ajenas… los conflictos se acrecentaban y la frustración también. Los sueños se veían más lejos y el presente más duro…

Si quieres saber lo que viene después, busca dentro de http://www.mary-poy.blogspot.com/

SIN ESCAPATORIA

SIN ESCAPATORIA

¡Socorro! ¡Socorro! Es como si nadie me oyera, ¿hola? No hay nadie. Estoy sola, y por mucha gente que pasa a mí alrededor nadie me ayuda, o tal vez, nadie me puede ayudar. Solo pido que alguien consiga desentrañar el gran misterio que me plantea un juego y que me ha dejado bloqueada toda una semana, ¿Qué tengo que hacer? ¿Por qué me he puesto a jugar a video juegos exactamente ahora? bueno, esta no es la cuestión me recuerdo a mí misma, intentando centrar toda mi atención en la pantalla. Debe haber alguna puerta, una ventana, algo más que este estúpido cajón que se abre y me muestra un papel con una clave, ¿Para qué es la clave? ¿Qué dice? ¿Cómo la descifro? Me la he apuntado en un papel, voy por la calle pensando en ella, buscando alguna solución que haga que pueda salir de esa sala para meterme en otra y enfrentarme a nuevos retos. Pero no hay nada, ni una pista más. Odio este juego y odio igualmente el no encontrar una salida a mi vida real.

INTENTO ROBARLE MINUTOS

INTENTO ROBARLE MINUTOS

Mi despertador sonaba cada mañana a las siete en punto, siempre era extremadamente puntual, el nunca se retrasaba, no le entraba ningún tipo de pereza. Mi despertador no pedía cinco minutos más, ni pensaba que ojala llegará ya el sábado para no tener que madrugar. Mi despertador no se ponía nervioso por llegar tarde, ni porque ese día hiciera mucho frio en la calle. Daba igual que fuera verano, otoño, invierno o primavera, porque él siempre se despertaba con ese pitar, “pi pi pi pi, pi pi pi pi, pi pi pi pi…” y esperaba a que yo le contestará, a que le diera mi caricia por la mañana, aunque a veces esta caricia se hacía esperar porque me escondía bajo las mantas, y otras, era algo más brusco que una caricia.

No lo hacía a posta, pero su voz..., simplemente… Había días que no quería oírle, y que no se introdujera en mis sueños como ya había hecho algunas veces, simulando que era un teléfono que sonaba, o un timbre de la puerta, o un claxon de un coche. Otras veces, me levantaba media hora de que hablara, entonces le observaba con miedo ¿Qué me dirá ahora?, veía que me daba treinta minutos de tregua, y yo intentaba dormirme lo más rápido posible. Veinticinco. Veinte. Quince. Justo cuando quedaban diez minutos me quedaba dormida, pero ya era demasiado tarde, no me daba tiempo a comenzar un nuevo viaje en mi mundo de irrealidad, y el volvía a secuestrarme, y me mandaba otra vez a mi vida, a mi quehacer diario, a mi rutina.

Así pues, cada noche intento robarle minutos sin que se dé cuenta, tal vez, lo consiga algún día, cuando se quede sin pilas y sea yo la que le devuelva a la vida.

MIS MASCOTAS INVENTADAS

MIS MASCOTAS INVENTADAS

Comencé dibujando un pequeño círculo, del que salieron dos pequeños palitos, que en un futuro serían las patitas. Al no saber hacer pies decidí dibujar en cada palito unas tres rayitas, esos serían los deditos. En la parte superior del círculo, aunque un poco desplazado del eje vertical coloque otra circunferencia y dentro de esta otra más. Y para terminar un pequeño triángulo en el lado izquierdo.

A partir de ahí tuve una nueva mascota, esta era mía, yo la había creado, le había dado vida, ahora me quedaba colorearla, impregnarla de mi propio estilo. No quería un cachorro, ni que mi padre me llevará a la tienda de animales y me hiciera elegir, porque mis mascotas eran mucho más que eso, tenían diversos colores, algunos tenían fuertes garras y plumas por el cuerpo, otros tenían unos pequeños picos y unas patitas muy muy largas. Pero sobre todo, ellos tenían poderes especiales, y ¡podían hablar conmigo! Nos comunicábamos en un idioma extraño, en nameliano, no era muy común, y por más que se lo intentaba mostrar a mis padres, ellos siempre me decían que dejará de inventar palabras y atendiera más a lo que nos enseñaba la profesora Marga en el aula.

No entendían que no podía vivir en ese mundo donde cada día era igual, no me gustaba estar encerrada entre cuatro paredes, y prefería huir de allí en cuanto tenía una mínima posibilidad.

Una mañana al levantarme, vi a Spit asomado a mi ventana. Tenía un cuello muy largo, y unas antenas muy pequeñas, su boca era grande y parecida a la de los patos, su patas cortas pero atléticas, sus alas parecían más las de un gran águila, aunque lo que más me llamaba la atención era esa hermosa cola como la de un pavo real, toda llena de colorines, así como una gran alfombra árabe.

Vi que me hizo un movimiento, me invitaba a subir a su lomo ¿Dónde iríamos hoy? ¿A qué extraño país me llevaría? Vacié la mochila que tenía para ir al colegio. Metí una sudadera, una botella de agua, algo de alpiste para Spit, y un paquete de galletas porque todavía no había desayunado y ya empezaba a notar el agujero en el estomago.

Salí corriendo sin que mis padres se enteraran, aunque a partir de aquí, nadie se imagina todas las cosas que descubrí, todos los mundos que visité y todas las aventures por las que pasé. Sin embargo, espero contároslas algún día. Aunque ahora con mis setenta años de edad necesito descansar.

ABRÁZAME POR DETRÁS

ABRÁZAME POR DETRÁS

Abrázame por detrás. No dejes de hacerlo nunca, porque en cada uno de esos abrazos desaparezco, me sumo en un gran sueño y dejo de existir. Noto como mi piel deja de separarme de la tuya y me fundo ligeramente a otro plano. Un plano que no es real, es otro mundo, un mundo donde me muevo por impulsos, emociones, donde el beso es la meta, y tus manos, tu boca, tu cuerpo las que me ayudan a llegar a ella. Podrías colarte en mis pensamientos, en mis sentimientos, porque creo que no encontrarías ni una mísera barrera, ni cerraduras, ni ningún tipo de sistema de alerta, siempre estoy dispuesta a compartir contigo cada segundo, siempre estoy dispuesta a desvanecerse a tu lado. Me da igual el día, el lugar, la estación del año, si es de noche o si por el contrario, el sol nos alumbra con todas sus fuerzas, porque innegablemente tienes ese algo que me lleva a ti una y otra vez. Y por eso, no dejes nunca de abrazarme por detrás…